
(...) Te agradezco tus correos, pero quiero decirte que estoy en contra de la incapacidad de la gente para asumir que un equipo de fútbol es una empresa común y corriente, tal como lo es Carvajal o Piratas, el equipo de baloncesto capitalino. No sé si hayas visto trabajadores (o sus familiares) de Carvajal gritando y mandando correo a otras empresas, burlándose porque no son simpatizantes de la marca.
He visto tu seguimiento hacia el América de Cali y creo que ser hincha es una sana elección. El problema está en tu fanatismo. Tal vez te falte calle: tal vez te falte ver más gente apuñalada, vuelta un bulto de carne a patadas, o apedreada por la insulsa razón de colocarse una camiseta de un color distinto, de otro escudo. Tal vez ni siquiera te acuerdes o te hayan contado de los años 80's, cuando el parche favorito de los padres era llevar a sus hijos al estadio. Como si fuera un 31 de octubre, nos disfrazaban de pies a cabeza con el equipo que el papá escojía para uno, era todo un ritual familiar.

A los jugadores y el cuerpo técnico de estos equipos, lo único que les interesa es que tú y tus amigos vayan al estadio y contribuyan con el $$$ de la entrada. Que los patrocidadores pauten en su plantel, que se vendan las camisetas y accesorios... De resto, compañero, sólo eres una estadística.
El fútbol es más que copias vagas de las barras argentinas o londinenses, es más que insultarse o burlarse de otro, es más que puntos en una tabla. Es un deporte de amigos, que debe iniciar y terminar con una cerveza si es posible, pero no en trifulca con muerto a bordo, como suelen acabar estos partidos en las calles o graderías. Con campañitas como éstas, contribuyes con lo que a nuestro país lo tiene sumido en la intolerancia. Disfruta del fútbol, del gol, que para eso se hizo, te aseguro que no es necesario provocar al otro para lograrlo...
H.B y A.R.
Imágenes: http://losborrachosdeltablon.wordpress.com



